Claudia Sheinbaum, presidenta de México, genera incertidumbre política con su iniciativa para modificar el sistema electoral del país. La propuesta aún no cuenta con un borrador oficial y enfrenta resistencias internas incluso dentro de su propia coalición, algo que EE.UU. mira de cerca.
De acuerdo con El País y los dichos de Sheinbaum en conferencia de prensa, la reforma electoral se rige bajo cinco puntos principales:
La propuesta prevé eliminar los cargos de representación proporcional en el Congreso de la Unión. Es decir, impacta en los escaños que no se obtienen mediante el voto directo en un distrito, sino que se asignan en función del porcentaje total de votos que recibe cada partido.
De aprobarse esta normativa, los partidos pequeños tendrían menos representantes y solo entrarían al Congreso quienes ganen distritos.
La medida plantea recortar los recursos económicos que el Estado otorga a los partidos políticos e impulsar “un candado” para que, a partir de 2027, se prohíba que familiares directos hereden puestos de elección popular.
Se contempla que, de ser aprobada, la reforma podría entrar en vigor hasta el año 2030 para no poner en riesgo la coalición de cara a las elecciones intermedias de 2027.
La presidenta mencionó que analiza escenarios para que los mexicanos en el exterior puedan elegir a sus representantes en el Congreso.
El proyecto prevé regular el uso de la IA en las campañas políticas. De esta manera, se evita el uso de deepfakes o audios alterados que afecten a los candidatos.
Sheinbaum ha reforzado la importancia de su propuesta que está por presentar en el Congreso de la Unión. En su última conferencia destacó que la misma “atiende a las demandas del pueblo de México” y que no pretende afectar a los partidos minoritarios, sino apuntar con las “burocracias partidarias”.
“El problema son estas listas de las burocracias partidarias que se han convertido en algo que la gente no quiere. Entonces va a ser una propuesta razonable”, señaló.
La mandataria también enfatizó que los mexicanos demandan una reducción de los costos por elección y el financiamiento de los partidos políticos. “¿Por qué la elección en México tiene que ser la más cara del mundo?”, dijo.
Sheinbaum señaló que el proyecto sería enviado “muy pronto” al Congreso y que su contenido se basa en foros realizados y en los resultados de una encuesta aplicada por tres empresas distintas para conocer la opinión de la ciudadanía.
Fuentes políticas informaron a El País que la reforma en sí “nació muerta” debido a que no hay una redacción definida sobre las modificaciones a tratar.
Asimismo, el papel de Sheinbaum se ha visto limitado por las internas de sus aliados como el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), quienes rechazan la reforma por temor a la reducción de su financiamiento público y la pérdida de representación con la eliminación de los plurinominales.


