El vino D’8 fue una colaboración entre Alberto García Aspe y el vinicultor Hugo D’Acosta, quien le ayudó a desarrollar su idea. (Foto: Imagen generada con ChatGEl vino D’8 fue una colaboración entre Alberto García Aspe y el vinicultor Hugo D’Acosta, quien le ayudó a desarrollar su idea. (Foto: Imagen generada con ChatG

‘Me gusta que sea exclusivo’: Así es D’8, el vino de Alberto García Aspe, exjugador de la Selección Mexicana

Alberto García Aspe, exfutbolista de la Selección Mexicana, ha hecho de todo desde su retiro en 2002, menos quedarse quieto. Uno de los ramos en los que mejor se ha desarrollado es la vinicultura.

Lejos de los exigentes entrenamientos y los análisis deportivos, el exjugador de las ‘Águilas’ del América es un apasionado del vino, una bebida que, entre más conocía, más lo cautivaba.

Tanto fue su interés que comenzó a fantasear con una idea que, años más tarde, ya lejos de las canchas, pudo poner en marcha de la mano de uno de los grandes vinicultores mexicanos: Hugo D’Acosta.

Una asociación que pocos veían venir, pero tan natural como maridar un buen corte de carne roja con un vino tinto: “Siempre tuve la intención de poder hacer un vino; me encanta el ambiente, el maridaje y todo eso”, dijo García Aspe en una conversación con el pódcast Hiperactivo. Pero, ¿cómo es este vino?

¿Cuál es la historia de D’8, el vino de Alberto García Aspe?

El exjugador de Pumas UNAM explicó que no siempre disfrutó una buena copa de vino, sino que fue un gusto que adquirió con el tiempo y la edad, en una entrevista para el pódcast Hoy se cata.

“Conforme fue pasando la edad empecé a tomar puro vino (...) Ya no soy de tomar otras bebidas, ni whisky. Además, conforme vas aprendiendo de vino, cada vez te gusta más y quieres probar diferentes uvas”, comentó García Aspe.

Mientras crecía la carrera del futbolista —quien incluso llegó a jugar en la Selección Nacional, con la que anotó un penal contra Bélgica durante el Mundial de Francia 1998—, Alberto se iba convirtiendo en un auténtico amante del vino.

García Aspe no solo empezó a conocer los diferentes tipos de uva, sino que se introdujo en el mundo del maridaje y aprendió a disfrutar de un buen vino en compañía de la comida: “Está padrísimo, vas conociendo chefs. Es un mundo diferente”, comentó.

Alberto García Aspe, festejando un gol ante un partido contra Trinidad y Tobago. (FOTO: Pedro Mera/CUARTOSCURO.COM)

Alberto García Aspe comenzó su carrera deportiva en 1984, cuando dio sus primeros pasos con el Club Universidad Nacional. Tras ello, se abrieron muchas puertas al jugar con diversos equipos de la Liga MX.

Necaxa, Club América, Puebla e incluso una temporada en el Club Atlético River Plate de Argentina formaron parte de la trayectoria de Alberto García Aspe, quien hasta su retiro en 2002 pasó sus días enfocado en su carrera deportiva.

Es por este motivo por el cual no tenía oportunidad de incursionar en la vinicultura, a pesar de que esta idea pasó varias veces por su mente: “Siempre quise hacer mi vino, pero los tiempos no me lo permitían. Así pasaron cinco o diez años y hasta que en un momento llegó”, dijo para Somos grandes.

La unión entre el vino y el exjugador profesional, más allá del simple gusto de tomar una copa ocasional, llegó con ayuda de Hugo D’Acosta, uno de los enólogos mexicanos más respetados, a quien conocía desde hace años.

“Soy muy amigo de Hugo D’Acosta. Lo conozco desde niño. Su hermano es mi compadre, estudió conmigo toda la vida. Entonces siempre había tenido la idea de hacer un vino propio (...) Hace algunos años tomamos la decisión y nos lanzamos a Valle de Guadalupe”, comentó el también comentarista deportivo en el pódcast Hoy se cata.

En una conversación con Somos grandes, Aspe afirmó que en aquel momento se llevó a toda su familia al encuentro con Hugo: “Escogimos las dos etiquetas, lo hicimos, lo trabajamos”, compartió.

Fue así que en octubre de 2018 vio la luz D’8 —con las etiquetas diseñadas por una de sus hijas—, un vino en dos presentaciones que toma su nombre por el apellido de Hugo y el número que utilizaba Aspe cuando jugaba.

“Yo quedé encantado con él (...) La verdad es que esto empezó como un hobby y con las ganas de tener nuestro vino (...) Yo no lo vi como un negocio nunca”, comentó el exjugador, quien afirmó que D’8 tuvo un buen recibimiento.

¿Cómo es D’8, vino de Alberto García Aspe?

El vino de Alberto García Aspe está hecho con la combinación de uvas favorita del exjugador. Para ello, se lanzaron dos etiquetas, cada una con sus propias características.

D’8 de etiqueta blanca está hecho con uvas Cabernet Sauvignon y Merlot, y tiene un color rubí. Presenta toques de frutos rojos, trufa y café al olfato; al beberlo, se potencializan las notas afrutadas, dando una sensación sedosa, lo cual lo hace sencillo de beber.

“Te cambia un poco el aroma, dependiendo de lo que estás comiendo”, comentó Alberto García Aspe sobre la etiqueta blanca de D’8 en Hoy se cata, donde añadió que esta es muy diferente a la negra: “Es mucho más potente”.

Alberto García Aspe inició su carrera en los Pumas y tuvo una carrera prolífica. Al retirarse abrió su restaurante e incursionó en la vincultura. (Foto: Caprtura de pantalla)

La etiqueta negra tiene un tono teja, el cual, al llevarlo a la nariz, presenta notas mentoladas, de vainilla y ciruela pasa. En boca, el vino es elegante y los sabores se sienten aún más intensos.

Sobre el maridaje, Alberto García Aspe afirma que la etiqueta blanca es más sencilla y no se tiene que preparar una comida costosa o extravagante para poder acompañarla con D’8.

“Casi con todo se lleva bien; es tan ligerito que te entra con todo. Puedes estar comiendo desde una pizza o un espagueti hasta una carne”, dijo el exjugador de futbol.

¿Cuánto cuesta D’8, el vino de Alberto García Aspe y dónde encontrarlo?

El exjugador del Necaxa compartió que la producción de sus vinos D’8 no es demasiado grande, pues, como él lo ha dicho, la marca no nació con la idea de ser un negocio que generara demasiados ingresos, sino solo por el gusto de tenerla.

“No creas que hago una gran producción, es más de gusto, más de hobby. Me encanta tener mi vino (...) Me gusta que sea más exclusivo, que lo tengan y lo conozcan pocos”, dijo para Somos grandes.

Por un tiempo, el vino estuvo disponible en Palacio de Hierro; sin embargo, Alberto optó por no venderlo en la tienda mientras decide si harán producciones más grandes, puesto que ha sido un éxito.

Actualmente, D’8 se puede encontrar en la carta del restaurante de comida italiana Lucca, de Alberto García Aspe, así como en otros establecimientos de Puebla, como Viluna Cholula.

En publicaciones que aún están disponibles en la página de Palacio de Hierro, se indica que la botella de vino D’8 de 750 mililitros tiene un precio de 700 pesos, mientras que en otras páginas se oferta en 799 pesos.

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