La reforma laboral impulsada por el Gobierno introdujo cambios profundos en el régimen de indemnizaciones y despidos. Entre las novedades más discutidas aparece el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), un mecanismo que permitirá financiar las indemnizaciones mediante aportes previos de las empresas.
Sin embargo, pese a que la normativa ya fue promulgada, las compañías no podrán utilizar este fondo de inmediato. Según lo establecido en la reglamentación, deberán esperar al menos seis meses antes de poder aplicar el sistema para cubrir despidos.
Este período de transición busca permitir la implementación técnica del esquema y que las empresas comiencen a realizar los aportes necesarios para constituir el fondo.
El nuevo sistema crea un fondo destinado a cubrir total o parcialmente las indemnizaciones en caso de desvinculación laboral. A diferencia del régimen tradicional, el dinero se acumula con aportes periódicos del empleador durante la relación laboral.
El mecanismo funciona de la siguiente manera:
De acuerdo con el proyecto, las grandes empresas aportarían alrededor del 1% del salario, mientras que las micro, pequeñas y medianas empresas podrían tener aportes de hasta el 2,5%, según el esquema que finalmente se aplique.
Además, el dinero podría administrarse a través de instrumentos financieros habilitados, lo que permitiría que el fondo genere rendimientos hasta el momento del eventual despido.
Aunque la ley ya contempla la creación del fondo, el sistema no se activa automáticamente. Las empresas deberán cumplir una etapa previa en la que comenzarán a realizar aportes para constituir el capital necesario.
Por esa razón, la normativa fija un plazo mínimo de seis meses antes de poder utilizar el fondo para pagar despidos.
Durante ese período se crearán las cuentas o instrumentos donde se depositarán los aportes, se establecerán los mecanismos de administración financiera, y las empresas comenzarán a fondear el sistema.
Recién una vez cumplido ese tiempo, los empleadores podrán recurrir a esos recursos para cubrir los costos de una desvinculación.
El principio de un mes por año trabajado se mantiene. Sin embargo, al reducirse la base sobre la cual se aplica esa fórmula, el monto a percibir será menor en muchos casos.
Esta modificación implica indemnizaciones menores respecto del régimen hasta ahora vigente, sobre todo en actividades donde el salario tiene un componente variable significativo.
Según especialistas laborales, los despidos se indemnizarán conforme a la ley que esté vigente al momento del cese de la relación laboral.
Este punto abre la puerta a esquemas similares al de la construcción, pero requiere acuerdo colectivo.


