En las colonias populares del país es común escuchar el grito de “tortillas” o el sonido de la chicharra que anuncia el paso de personas en bicicleta o motocicleta ofreciendo este alimento resguardado en cajas o hieleras. Este negocio, que parecería no perjudicar a nadie, no es del agrado de todos, incluso algunas autoridades se pronunciaron en favor de poner multas a quienes vendan en estas condiciones. ¿Es posible?
La Oficina de la Defensa del Consumidor (Odeco) delegación Golfo Norte, ubicada en Tampico, Tamaulipas, llamó a tiendas de autoservicio, tienditas y tortillerías a suspender esta práctica en la vía pública, ya que puede representar afectaciones a la salud, además de un impacto en el precio del producto.
Esta práctica, dijo el titular de la Odeco, Manuel Alberto Leal Villarreal, puede generar multas por hasta cuatro millones de pesos. De hecho, afirmó que cuatro negocios ya habían sido sancionados por comercializar tortillas bajo esas condiciones.
De acuerdo con la Odeco, “al ofrecer tortillas en hieleras no se especifica el gramaje del producto ni se incluye información sobre la fecha de elaboración o caducidad, lo que representa una violación a los derechos del consumidor”.
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) informó que en ningún estado de la República puede multar a los proveedores por motivos de sanidad, condiciones de higiene o manejo de alimentos.
“Esta Procuraduría reitera que está fuera de sus atribuciones multar a negocios por el manejo o condiciones sanitarias en las que se vendan, en específico, las tortillas”, aseguró la dependencia, tras reconocer el error en que cayó el funcionario de la Odeco.
La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec) manifestó su preocupación ante los planteamientos “punitivos” que buscan restringir la venta de tortillas en hieleras, tiendas de abarrotes o mediante reparto en vehículos en colonias. “Limitar estos canales de venta podría provocar el alza en el precio del kilo de tortilla”, dijo.
Cuauhtémoc Rivera, presidente de la Anpec, señaló que la tortilla es uno de los alimentos básicos más importantes de la dieta nacional. Se estima que cada mexicano consume, en promedio, alrededor de 75 kilogramos de tortilla al año, lo que refleja la enorme demanda diaria de este producto en todo el país.
Para satisfacerla existe una extensa red de producción popular integrada por decenas de miles de tortillerías de barrio que operan mediante el sistema tradicional de nixtamalización y que abastecen alrededor de 70% de la tortilla que se consume en el país.
Sin esta producción artesanal y de pequeña escala sería imposible cubrir la demanda cotidiana de este alimento esencial para millones de familias, por lo que cualquier medida que afecte su producción, distribución y comercialización debe analizarse con responsabilidad, considerando la realidad del mercado nacional y el impacto en el consumidor, añadió.
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