José Eduardo Derbez se sumó a la lista de famosos que fueron víctimas de estafa, luego de que una persona lo convenciera de invertir cientos de miles de pesos en un negocio de máquinas de garra.
El hijo de Eugenio Derbez recibió la invitación de alguien que aseguraba conocer a un familiar suyo y, después, supuestamente instalaron alrededor de 300 estaciones de premios; pero el responsable se negó a darle dinero de las ganancias.
José Eduardo Derbez relató cómo ocurrió el fraude durante una emisión del programa Miembros al aire.
Según explicó el actor, la persona que lo engañó se aprovechó de su falta de experiencia en el tema para convencerlo de invertir dinero sin pedir demasiados detalles.
“Me escribe un tipo y me dice: ‘Soy supercuate de un familiar tuyo’. Me invita a comer y me propone iniciar un negocio. Vi la foto y aparecía junto con mi familiar”, contó.
Aunque aceptó la invitación, en un principio no entendía bien de qué trataba el proyecto. La respuesta que recibió fue directa:
“Es muy sencillo, tú métele cinco millones; solo deposítame y listo, yo me encargo de todo”.
A pesar de que la propuesta le generó desconfianza, decidió asistir a la cena. Durante la conversación salió a relucir que él había comprado una máquina de garra; como consecuencia, le plantearon ese tipo de negocio. Con ello, la cifra inicial bajó de millones a 300 mil pesos.
Finalmente, el hijo de Eugenio Derbez aceptó participar, aunque confesó que la decisión llegó después de un “coco wash” mientras bebía bebidas alcohólicas durante la reunión.
Tras realizar la supuesta inversión, el conductor intentó obtener al menos “2 mil 500 pesos” de las ganancias generadas por las 300 máquinas, pero el hombre se negó.
“No hay algo ahí para la gas. Me dijo: ‘No, hermano, eso es desconfianza, esto no funciona así y debemos tener paciencia’. Mi esposa me comentó que si lo iba a quemar; le dije que sí y, pues, aquí estoy, este fue el momento”.
El negocio de las máquinas de garra no ha sido la única ocasión en que el actor José Eduardo Derbez fue víctima de un engaño. Él recordó que anteriormente también lo estafaron cuando rentó una casa para celebrar un cumpleaños.
“Organicé una fiesta e invité a varias personas. Me cobraron cierta cantidad por cada cuarto; no recuerdo exactamente cuánto, pero era una buena lana”, explicó.
De acuerdo con su relato, el lugar prometía contar con sala, televisión, una cocina amplia, refrigerador, habitación y baño completo fuera del cuarto. Por las características y al tratarse de una playa famosa, pensó que el precio era razonable.
Sin embargo, al llegar descubrió que el inmueble estaba ubicado en el segundo piso de una tienda de abarrotes y que el interior no tenía nada que ver con lo que le habían ofrecido.
“La cocina era muy pequeña, solo tenía un anafre; la sala era de plástico, la mesa era chiquita y al refri no le cabía nada. Le reclamé y me dijo que veía las cosas con mucho odio y que debía agarrarle amor al departamento”.
Al final, José Eduardo Derbez se sintió completamente engañado. Intentó recuperar su dinero, pero no lo consiguió y desde entonces, aseguró, “ya no confía” en la mayoría de sus amigos.
