Mientras se extiende la guerra en Medio Oriente y el gobierno de Donald Trump avanza con nuevas operaciones, el máximo responsable de la lucha antiterrorista, Joe Kent, renunció a su cargo este martes. Al anunciar la noticia, remarcó su oposición a la ofensiva en Irán y sostuvo que el país “no representaba ninguna amenaza inminente para la nación”.
Este martes 17 de marzo, la administración Trump sufrió un revés por parte de su propio equipo con la renuncia de Kent, quien comunicó su decisión a través de X.
El veterano de las fuerzas especiales estadounidenses indicó que, tras reflexionarlo, decidió dimitir de su cargo como director del Centro Nacional Antiterrorista. Atribuyó luego su decisión a que no puede, en conciencia, apoyar la guerra en Irán.
En esa línea, quien tuvo una amplia trayectoria en la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) sostuvo que el país de Medio Oriente “no representaba ninguna amenaza inminente para la nación”.
En su lugar adjudicó la avanzada a la influencia del gobierno israelí. “Es evidente que iniciamos esta guerra debido a la presión de Israel y su poderoso lobby estadounidense”, sostuvo.
Joe Kent es un antiguo partidario de Trump, tiene de 45 años y su vínculo con el antiterrorismo tiene un antecedente que marcó su vida personal: su esposa, la técnica criptológica de la marina Shannon Kent, murió en un atentado suicida con bomba en Siria en 2019.
En su carrera militar, participó en 11 misiones en el extranjero con el ejército estadounidense, entre las que se incluye una con las fuerzas especiales en Irak.
El funcionario abandonó el servicio público en 2019 tras la muerte de su esposa, pero decidió ingresar a la política poco después. En dos ocasiones distintas, en 2021-2022 y 2023-2024, se presentó sin éxito al Congreso.
Su asunción al cargo como director del Centro Nacional Antiterrorista estuvo marcada por una amplia grieta entre los demócratas y republicanos por su extremismo político, que puso en juego la nominación.
En la audiencia de confirmación, se negó a retractarse de las afirmaciones de que agentes federales habían fomentado los disturbios del 6 de enero de 2021 durante el ataque al Capitolio o de que hubo fraude en las elecciones de 2020 donde Trump perdió.
En el Centro Nacional Antiterrorista, reportaba sus acciones a la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard. Sus tareas consistían en supervisar el análisis y la detección de posibles amenazas terroristas en todo el mundo.
Al publicar la carta de renuncia, Kent citó su servicio militar y la muerte de su esposa y afirmó que no puede “apoyar que la próxima generación vaya a luchar y morir en una guerra que no beneficia al pueblo estadounidense ni justifica el costo de vidas estadounidenses”.
Allí, afirmó también que anteriormente había apoyado la plataforma de política exterior de Trump. Luego, indicó que hasta el año pasado creía que el presidente “había comprendido que las guerras en Medio Oriente privaron a Estados Unidos de las valiosas vidas de los patriotas y mermaron la riqueza y la prosperidad de la nación”.
Asimismo, argumentó que “altos funcionarios israelíes” e influyentes periodistas estadounidenses habían sembrado “desinformación” que provocó que Trump “socavara su plataforma de ‘Estados Unidos Primero’”.
El conflicto en Medio Oriente, que comenzó oficialmente el 28 de febrero con los ataques aéreos realizados en conjunto por Israel y Estados Unidos, se extendió por el continente. Las actualizaciones más recientes son:


