Cuando algunas personas toman la decisión de mudarse a Estados Unidos, buscan diferentes alternativas para conseguir su propio “sueño americano”. Eliana Edith Ortega, una mujer ecuatoriana, construyó su propio camino al crear una compañía para sacar piojos en la ciudad de Nueva York.
Ortega llegó a Nueva York en 2014 con el objetivo de brindarle una mejor calidad de vida a su hija pequeña. En ese tiempo, logró conseguir sus primeros trabajos como lavaplatos, limpiadora de casas y repartidora de volantes en las calles, según consignó Univision.
Edith se mantuvo en estos tres trabajos simultáneos hasta 2015, cuando una compañía le preguntó si quería ganar hasta US$25 por hora sacando piojos.
“Me pareció algo curioso al principio, porque jamás había escuchado que sacar piojos era un trabajo. Cuando era niña en Ecuador, era mi mamá quien me los quitaba”, dijo en una entrevista con Telemundo. “Al conocer el salario, se me abrieron los ojos así (alza las cejas) y dije: ‘Empiezo ya. Ahora’”.
Con un champú especial y una peinilla de metal con los dientes muy unidos, comenzó a trabajar para clientes adinerados en Nueva York. En estos lugares, conoció el interior de algunos de los departamentos más lujosos de Manhattan.
Qué es de la vida de la latina que ganaba miles de dólares sacando piojos en NYC“Tenía miedo de caminar en el piso de esas casas porque nunca había estado en tanto lujo. Cuando yo entraba, era toda tímida, nerviosa y no sabía dónde colocar mis cosas. Hasta me daba vergüenza pedirles que me prestaran el baño”, señaló. “Eso fue al principio. Los seres humanos nos acostumbramos a todo”.
Edith trabajó en la compañía contra piojos por dos meses. Luego viajó hasta Florida para realizar un curso profesional de tratamientos y luego crear su propia compañía “Larger than Lice” (“Más grande que los piojos” en español).
Al principio, operaba en un salón privado en Manhattan y hacía visitas a domicilio. Sin embargo, esta etapa le generó un estrés extremo, descuidó su alimentación e incluso se le reventó una vena en uno de los ojos.
“Yo hacía todo: desde contestar la llamada hasta irme a las citas. No tenía vida y tampoco dormía bien”, recordó en una entrevista con el youtuber El Henry.
Para evitar estos percances, Eliana decidió dedicarse a la parte más administrativa de su negocio y comenzó a capacitar a personas en el área. Al ver que muchos estudiantes temían la parte administrativa y preferían solo el trabajo operativo, formó un equipo de cuatro personas, con el cual ofrece sus servicios en la actualidad.

