Los reguladores bancarios del presidente estadounidense, Donald Trump, darán a conocer en las próximas semanas el tan esperado borrador de normas que podrían reducir en última instancia la cantidad de efectivo que los prestamistas deben reservar para absorber pérdidas, lo que supondría una importante victoria para el sector y podría liberar miles de millones de dólares en exceso de capital.
Se espera que la Reserva Federal (Fed) y otras agencias revelen este mes un borrador más favorable de la norma “Basilea”, que modifica la forma en que los prestamistas evalúan el riesgo, según han afirmado tres ejecutivos del sector. Las agencias también tienen previsto publicar una propuesta relacionada que suaviza el recargo de capital adicional que se aplica a los bancos de importancia sistémica mundial más arriesgados, o GSIB, según han afirmado.
Michelle Bowman, vicepresidenta de Supervisión de la Fed, tiene previsto pronunciar un discurso sobre Basilea mañana.
La reforma supone la culminación de un esfuerzo de varios años por parte de los bancos de Wall Street para suavizar las normas introducidas tras la crisis financiera del 2007-2009, que, según ellos y los reguladores, están obstaculizando el crecimiento económico.
“Comparto la expectativa generalizada de que será bastante favorable para los bancos”, afirmó Ian Katz, director general de Capital Alpha Partners.

