En enero, los principales medios de los Estados Unidos dieron cuenta de la acuciante situación financiera y legal que atraviesa Mickey Rourke. En aquel momento, se informó que el actor de Nueve semanas y media debía varios meses de alquiler y por eso enfrentaba la posibilidad inminente de ser desalojado de su residencia en Los Ángeles.
El caso comenzó a tomar trascendencia el 18 de diciembre, cuando Eric Goldie, propietario del inmueble, le envió una notificación formal al artista en relación a una cuantiosa deuda de US$70.000. De no pagar ese monto, Rourke debía abandonar su hogar en un término de tres días.
Si bien el desalojo no se concretó de inmediato debido a una serie de tecnicismos legales que invalidaron la notificación inicial, fuentes cercanas al caso indicaron que el demandante avanzaría con una nueva acción judicial. Esta demanda no solo buscaba la recuperación de la vivienda, sino también el pago de los intereses y las costas legales generadas por el proceso.
A raíz de la imposibilidad de poder costear ese monto, una mujer llamada Liya-Joelle Jones, armó una colecta solidaria en la página GoFundMe para generar un ingreso que pueda solventar la morosidad que acarrea el actor.
“Mickey se enfrenta a una situación muy real y urgente: la amenaza de desalojo de su hogar. Esta recaudación de fondos se crea con el permiso de Mickey para ayudar a cubrir los gastos inmediatos de vivienda y evitar que esto suceda. Mickey Rourke es un ícono, pero su trayectoria, por dolorosa que sea, también es profundamente humana”, describe una parte del comunicado que apareció en esta reconocida página de colectas.
Y, sigue: “Es la historia de alguien que lo dio todo por su trabajo, asumió riesgos reales y pagó costos reales. La fama no protege contra las dificultades, y el talento no garantiza la estabilidad. Lo que queda es una persona que merece dignidad, vivienda y la oportunidad de recuperar su equilibrio”.
“El objetivo es simple: brindarle a Mickey estabilidad y tranquilidad durante un momento extremadamente estresante, para que pueda quedarse en su casa y tener el espacio para recuperarse. Cualquier donación, sin importar la cantidad, marcará una gran diferencia. Y si no puede contribuir, compartir esta página es de gran ayuda y se agradece profundamente. Muchas gracias por su amabilidad, compasión y apoyo”, cerró la solicitada que, en poco tiempo, recolectó una suma de US$56.000, un monto que se acercaba a la deuda detallada anteriormente.
Sin embargo, el desenlace no fue el esperado por el actor: Rourke perdió oficialmente su casa alquilada en Los Ángeles. Según documentos judiciales dados a conocer por Page Six este martes, muestran que la antigua residencia de Rourke están nuevamente bajo el control de su propietario.
La sentencia se presentó el lunes en el Tribunal Superior del Condado de Los Ángeles en rebeldía, lo que significa que el actor no compareció en su defensa ni respondió a la denuncia antes de la fecha límite judicial.
Rourke, de 73 años, había sido visto en enero sacando pertenencias de la casa. En ese momento, los medios informaron que el actor se alojaba en un hotel de lujo en West Hollywood, California, con habitaciones desde $550 por noche.
Con respecto a la recaudación de fondos para auxiliarlo, el mismo Rourke negó rotundamente su participación. El actor, “confundido” y “frustrado”, insistió en un video de Instagram en enero que no había pedido “caridad” e insistió: “Ese no soy yo, ¿de acuerdo?”.
“Si necesitara dinero, no pediría ni una maldita caridad”, dijo. “Prefiero meterme una pistola en el culo y apretar el gatillo... Mi vida es muy sencilla, no recurriría a fuentes externas como esa”, aseguró.
Su manager, Kimberly Hines, le dijo a TMZ en enero que, a pesar de una afluencia de oportunidades laborales, Rourke ha estado esperando recibir cheques de pago de primera categoría y no trabajará por menos de US$200.000 por día.
“Es rico y pobre, si es que eso tiene sentido”, dijo una fuente al Daily Mail sobre las finanzas de Rourke en enero, señalando que había “vivido la vida de una estrella de rock con mucho abuso de drogas y alcohol a lo largo de los años”.
“Tiene oportunidades para ganar cantidades sustanciales de dinero haciendo películas y reality shows, pero lo gasta tan rápido que está en el punto de partida justo cuando empieza a ganar dinero”, afirmaron.

