Federico Sturzenegger pasó por El Cronista Stream y habló en detalle sobre el rumbo del empleo y las reformas económicas que impulsa, en una entrevista donde defendió con firmeza la agenda de libertad económica.
El ministro de Desregulación fue directo al hablar sobre el mercado laboral: “El crecimiento del empleo ni el funcionario ni el Estado lo tiene que digitar”. Su visión es que el rol del gobierno se limita a dar libertad y reglas claras para que los argentinos puedan producir.
En ese marco, destacó la ampliación del monotributo incluida en la Ley Bases. Antes, muchos trabajadores “llegaban al tope y dejaban de trabajar”. La reforma impulsada por Caputo permitió seguir facturando sin perder el régimen, lo que explica la mayor migración hacia esa modalidad.
Sturzenegger enmarcó estas medidas en los cinco ejes del gobierno de Milei: superávit fiscal con baja del gasto, libertad económica, respeto a los derechos de propiedad, seguridad interna y relaciones internacionales. Todos se articulan para generar condiciones de inversión.
En esa línea, agregó: “Nosotros consideramos que cada regulación es una manera de afectar tu derecho de propiedad”. Un precio máximo de alquiler, por ejemplo, reduce el valor del inmueble. “Te sacaron plata”, resumió sin rodeos.
Argumentó que el gran déficit histórico de Argentina fue la falta de certeza. “El insumo en la ecuación que Argentina nunca pudo poner sobre la mesa es la tranquilidad sobre el respeto de los derechos de propiedad”, afirmó, apuntando a inversores que antes desconfiaban del país.
En cuanto a desregulaciones concretas, celebró la habilitación de importación de bienes de capital usados. Sturzenegger contó que pymes le escribieron contando que accedieron a maquinaria de calidad a precios accesibles: “Esta máquina nueva salía seis palos, la compro usada... me sale 500 lucas y mi productividad aumentó 300%”.
La medida enfrentó resistencia feroz relató el funcionario. Los productores de maquinaria agrícola lideraron el lobby, pero lo hicieron de forma encubierta: pedían prohibir toda maquinaria usada en general, no solo la agrícola. “Si vos querés hacer ese lobby, poné la cara”, los increpó.
En esa línea, recordó que las reuniones fueron tensas. “Tuvimos reuniones muy duras, muy difíciles, de dar portazos”, afirmó. El sector también presionó en el Congreso, donde intentó revertir la medida, pero logró sostenerla y, agregó, que “hoy recibe historias de empresarios que compraron excavadoras y equipos para lúpulo y frutillas”.
Otra desregulación destacada fue la habilitación de los bitrenes, camiones que transportan dos contenedores con un solo chofer. Esa sola medida redujo los costos logísticos un 40%, con impacto directo en la competitividad exportadora de distintos sectores productivos.
Sturzenegger vinculó estas reformas con un dato que sorprende a los economistas: las exportaciones industriales crecen entre 30% y 40% anual. “No están viendo que subyacente hay unos cambios de productividad extraordinarios”, explicó, señalando que el análisis tradicional falla al no captar esas transformaciones.
También remarcó los avances en apertura comercial. Según él, “Argentina en los últimos seis meses avanzó más en apertura económica que en los 50 años anteriores”, con acuerdos con EFTA, la Unión Europea y Estados Unidos, más reducción de aranceles y barreras paraarancelarias.
En el final de la charla, Sturzenegger se permitió una reflexión sobre la lógica proteccionista. “Si vos protegés el precio de la chapa, entonces al que produce lavarropas lo matás”. La apertura, dijo, permitirá que emerjan empresarios argentinos competitivos, capaces de exportar con insumos de calidad a mercados antes inaccesibles.
